Tipos de protección de la cabeza

En la cabeza se encuentran partes muy delicadas y que debemos proteger en situaciones de riesgo durante la jornada laboral. Por ello, se recomienda utilizar equipos de protección que protejan tanto el cráneo, como la vista o el oído, sin olvidar tampoco la boca y la nariz.

En este artículo veremos cada una de estas partes a proteger y los equipos de protección más frecuentes para cada una de ellas.

Protección de la parte superior de la cabeza

Para empezar, para proteger la parte superior de la cabeza tenemos, fundamentalmente, cascos y gorras antigolpe.

Cascos de seguridad

La función de los cascos de seguridad es proteger la parte superior de la cabeza contra choques provocados por caídas de objetos desde arriba, como puede ocurrir en el sector forestal, golpes tras caídas o en alturas o impactos con objetos proyectados. Además de esta protección, encontramos cascos que cuentan con protección contra riesgos mecánicos y contra riesgos eléctricos y otros también con protección térmica.

La duración de los cascos de seguridad depende del material del que están fabricados y suele estar indicada en el mismo casco. Por ejemplo, los cascos de polietileno tienen una duración de unos 36 meses y los de poliamida, de 48 meses.

*Si quieres saber más sobre cascos de seguridad, te recomendamos que leas este artículo.

Gorra-casco

Las gorras-casco o gorras antigolpes protegen contra golpes de objetos duros con la suficiente fuerza como para provocar heridas y otras lesiones superficiales, pero no protegen contra choques de caídas y en ningún caso deben sustituir a un casco de seguridad.

Protección facial

Se utilizan pantallas transparentes para proteger la cara completa de salpicaduras, pequeños golpes o impactos. Pueden ser útiles en sectores como el industrial, el mecánico, el forestal, el de jardinería, etc. Eso sí, para que la pantalla cumpla su función deberá estar fabricada en el material más adecuado a su uso (policarbonato, acetato…).

Asimismo, podemos encontrar equipos específicos para cierto tipo de trabajos. Por ejemplo, para trabajos forestales existen unas pantallas con malla metálica que protegen la cara del trabajador del impacto de elementos como ramas, trozos de madera… Además, existen unos equipos completos para trabajos forestales compuestos por casco, pantalla facial y orejeras.

En cuanto a los soldadores, estos cuentan con unas pantallas que, además de proteger la vista, protegen cara y cuerpo del calor, de la radiación del arco de soldadura o de las chispas.

Protección auditiva

La exposición a ruidos es uno de los principales riesgos a los que se expone un trabajador. Esta exposición puede desencadenar la pérdida de audición y otros trastornos como los temidos acúfenos. Aparte, los ruidos y vibraciones pueden provocar trastornos del sueño, ansiedad o irritabilidad.

Cuando es imposible reducir el ruido o las vibraciones por debajo de ciertos niveles se deben usar protectores auditivos: tapones y orejeras.

* Para ampliar esta información, te recomendamos leer nuestro artículo sobre protecciones auditivas.

Protección ocular

El cuidado de los ojos es imprescindible, pues se trata del órgano de nuestro sentido más desarrollado y, probablemente, el más importante. Como con otros equipos de protección individual, la protección ocular debe ocupar un lugar central en numerosas situaciones laborales de riesgo.

Una de las principales causas que perjudican la vista es la radiación solar. Por ello, los trabajadores que pasan buena parte de su jornada al aire libre deberían hacerlo con gafas de sol.

Aparte del sol, hay situaciones en las que se pueden proyectar o salpicar partículas como astillas, chispas o productos tóxicos. En estos casos, por tanto, es fundamental proteger los ojos con gafas de seguridad o pantallas faciales. Para los casos más extremos, como en hospitales o laboratorios, también se pueden utilizar escafandras.

Otro caso particular es el de los soldadores, cuyos ojos pueden verse afectados tanto por la luz y la radiación que genera el arco de soldadura como por la proyección de residuos durante la soldadura. Existen para ello gafas específicas de soldador que protegen sus ojos de estos peligros. De hecho, muchas de ellas cuentan con obturadores electrónicos que oscurecen la pantalla de forma automática.

Cabe recordar que, a veces, lamentablemente, ocurren accidentes. Cuando, por algún motivo, los ojos entran en contacto con un elemento perjudicial, es preciso recurrir a la mayor brevedad posible al uso de un lavaojos de seguridad. Los lavaojos permiten el adecuado aclarado de los ojos tras un accidente. En caso de ser necesario, se recomienda hacerlo inmediatamente después del siniestro y durante al menos 15 minutos.

Protección de la boca y nariz: EPR

Los equipos de protección respiratoria (EPR) impiden que, tanto por nariz como por boca, el usuario inhale elementos como polvo, vapores, aerosoles… La inhalación de ciertas partículas está relacionada con enfermedades, algunas de las cuales, como el asma o el cáncer, son graves.

Para evitarlas se puede recurrir, por un lado, a equipos filtrantes como mascarillas o máscaras completas. Por otro lado, en espacios muy contaminados, se pueden utilizar equipos aislantes, que aíslan las vías respiratorias y proporcionan aire de una bombona o manguera.

Protección para el frío

Para proteger la cabeza del frío, sin duda las prendas más recomendables son los gorros y los tapabocas.

En este artículo hemos podido ver lo importante que es proteger cada parte de la cabeza para evitar traumatismos, trastornos como pérdida de visión o de audición, enfermedades como asma o cáncer, etc. Además, hemos analizado los diferentes equipos de protección de cada una de estas partes. Proteger la cabeza en el trabajo es, sin duda, crucial.

Naisa.es - Ropa De Trabajo

Técnico PRL asesor en EPIs y vestuario laboral

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