El síndrome del arnés: ¿qué es y por qué se produce?

El síndrome del arnés: ¿qué es y por qué se produce?

Las caídas de altura son una de las causas de accidente laboral más frecuentes. Afortunadamente, el uso de la protección adecuada contra las caídas y su correcto mantenimiento garantizan la seguridad de los trabajadores. Sin embargo, hay un peligro que no se suele tener tanto en cuenta: el síndrome del arnés o trauma por suspensión. La verdad es que no se trata de un riesgo muy habitual, pero es, sin duda, peligroso para la vida.

¿Quieres saber más sobre el síndrome del arnés? En el post de hoy te damos todas las claves sobre este trastorno para que sepas mejor de qué se trata, cómo prevenirlo y cómo actuar en caso de que suceda en tu empresa.

¿Qué es el síndrome del arnés?

El síndrome del arnés, también llamado trauma por suspensión o shock ortostático, ocurre como consecuencia de la imposibilidad de movimiento estando en posición vertical. Tras una caída, cuando la persona queda suspendida en posición vertical, las correas del arnés ejercen presión. Esta presión provoca que se acumule una cantidad de sangre excesiva en las piernas. Y, en consecuencia, el resto del cuerpo y la cabeza no reciben el suficiente oxígeno. Si no se actúa rápidamente, las consecuencias pueden llegar a ser mortales.

Es importante recordar que el factor determinante es la inmovilidad. Es decir, solo hay riesgo si la persona no se mueve.

¿Por qué se produce?

El shock ortostático se produce, principalmente, por tres motivos: falta de movimiento, cierre de vasos sanguíneos y acumulación de sustancias tóxicas.

En primer lugar, si una persona no se mueve, sus músculos no son capaces de mover la sangre.

En segundo lugar, los vasos sanguíneos pueden cerrarse con facilidad, lo que podría provocar que se acumule sangre en las piernas. Y si el cerebro no recibe la cantidad suficiente de sangre y oxígeno, la persona se desmaya y se cae, precisamente para hacer que la sangre vuelva al cerebro.

En último lugar, cuando los vasos sanguíneos se cierran, se acumulan litros de sangre, por lo que hay menos sangre para el oxígeno del cuerpo. Como resultado, se producen ciertas sustancias tóxicas en órganos y músculos que, en caso de ser elevadas, podrían ser fatales.

Síntomas del síndrome del arnés

Si los músculos no llevan la sangre hacia la parte superior del cuerpo, al principio la persona sentirá mareos, comenzará a transpirar y el ritmo cardíaco y la respiración irán aumentando.

Finalmente, el cerebro recibe tan poca sangre que el ritmo cardíaco y la tensión arterial caen de repente y de forma muy rápida. En un instante se pierde el conocimiento y el cerebro sufre daños irreversibles.

Si no se puede auxiliar a la víctima con rapidez esta corre el riesgo de morir por un bloqueo de las vías respiratorias, falta de sangre o trombosis.

¿Cómo prevenir el síndrome del arnés?

Ahora que ya sabes un poco más sobre el shock ortostático, seguramente te estés preguntando si se puede prevenir y especialmente cómo hacerlo. Pues bien, hay ciertas pautas que se pueden seguir con la intención de evitar este síndrome.

Para empezar, es importante contar con un buen plan de rescate y, por supuesto, que los trabajadores cuenten con la formación necesaria.

Por otro lado, es indispensable tener el arnés de seguridad apropiado para el trabajo que se está realizando. En este artículo podrás saber más sobre este equipo de protección individual. Invertir en equipos de calidad es imprescindible para garantizar la seguridad de los trabajadores.

Por último, también es importante que la víctima llegue al suelo cuanto antes. Para ello, la mejor forma es mediante un sistema de descenso y rescate.

¿Qué hacer después?

Una vez que se ha rescatado a la persona, todavía quedan cosas por hacer.

Es importante mantenerla en posición sentada, con el tronco recto y las piernas flexionadas para evitar el síndrome del reflujo. Si la víctima se encuentra inconsciente, entonces la posición ideal es sentada en vertical. Si es necesaria la reanimación, debe realizarse siempre en posición horizontal.

En cualquier caso, siempre es necesario llamar a urgencias.

En conclusión, el trauma por suspensión es complejo, no solo desde el punto de vista médico sino también desde el punto de vista práctico, ya que hay que conocerlo para saber cómo actuar en caso de que llegue a ocurrir. A pesar de tratarse de un traumatismo poco frecuente, es importante incluirlo en el plan de rescate y llevar a cabo las medidas preventivas necesarias.

Es vital operar con total seguridad, especialmente en trabajos verticales. Para ello es esencial utilizar el arnés anticaída y los elementos asociados (cuerdas, correas, sistemas de rescate…) adecuados y en buen estado.

En Naisa puedes encontrar todos los elementos que necesitarás para trabajos en altura con total protección. Te invitamos a visitar nuestra tienda online y a consultarnos si lo necesitas. Estaremos encantados de proporcionarte la seguridad que necesitas en tu actividad laboral.

Naisa.es - Ropa De Trabajo

Técnico PRL asesor en EPIs y vestuario laboral

Deja una respuesta