Materiales para calzado de seguridad

El calzado es una parte clave del uniforme de trabajo, pues permite evitar enfermedades, lesiones y accidentes. En este artículo hablaremos sobre el calzado de trabajo y de seguridad y nos centraremos en los materiales utilizados para la fabricación de sus diferentes partes.

Tipos de calzado: zapatos de trabajo, de protección y de seguridad

Normalmente distinguimos entre tres tipos de calzado: de trabajo, de protección y de seguridad. Veamos algunas características de cada uno.

Calzado de trabajo

El calzado de trabajo de uso profesional es aquel regulado por la norma EN ISO 20347. Se trata de calzado que, aunque no cuenta con protección contra impactos, sí incluye otros elementos como protección antideslizante o hidrófuga.

Calzado de protección

Se trata de calzado resistente a impactos de 100J y una compresión de hasta 10KN. La norma que especifica este tipo de calzado es la EN ISO 20346.

Calzado de seguridad

Se trata de calzado resistente a impactos de 200J y una compresión de hasta 15KN. El calzado de seguridad está regulado por la norma EN ISO 20345. Según esta, existen varias homologaciones según el nivel de riesgo para el que se elige el calzado. S1, por ejemplo, es la protección más básica. A partir de S2 el calzado es impermeable.

Además, el calzado de seguridad puede tener otras homologaciones. Por ejemplo, SRA, SRB o SRC definen las diferentes suelas antideslizantes según el tipo de suelo donde se van a utilizar.

Importancia de un buen calzado en el trabajo

La utilización de un buen calzado durante la jornada laboral es una gran medida de protección, pues protege al trabajador de ciertos riesgos.

Por un lado, protegen contra riesgos mecánicos como cortes o impactos. Evitan también riesgos químicos y biológicos cuando garantizan la protección ante sustancias químicas y orgánicas peligrosas. Por último, también pueden ayudar a prevenir riesgos físicos como el contacto con agua o electricidad.

Materiales del calzado de trabajo y seguridad

Para trabajar de manera segura ante los riesgos que acabamos de mencionar, pero también de forma cómoda, es necesario que el calzado utilizado presente ciertas características. Por ejemplo, si se trabaja en entornos con lluvia, el zapato debe ser hidrófugo e impermeable.
Así, en función de los materiales escogidos, los zapatos serán más o menos cómodos, transpirables, resistentes a la electricidad, etc.

A lo largo de los últimos años, la investigación ha permitido mejorar el rendimiento de los zapatos de trabajo, con mejoras notables de los diferentes materiales en cuanto a características como la ligereza, respirabilidad o la impermeabilidad. Veamos a continuación los materiales en los que pueden estar fabricadas las diferentes partes de un zapato o bota de trabajo.

La parte superior del zapato o bota de seguridad

La parte superior puede estar formada por dos grandes tipos de materiales: cuero o tejidos sintéticos.
El cuero es un material de gran resistencia que puede recibir diferentes tratamientos según las características que se pretenden: impermeabilidad, resistencia a la llama, flexibilidad…

Los tejidos sintéticos más utilizados para calzado de trabajo o de seguridad son la microfibra, el PVC/nitrilo o el Gore-tex.

La microfibra aporta transpirabilidad y ligereza al zapato. El PVC/nitrilo se utiliza normalmente en botas de seguridad impermeables y antiestáticas. Por su parte, el Gore-tex es una membrana muy duradera que aporta al calzado impermeabilidad, al mismo tiempo que transpirabilidad. Esto lo hace idóneo para la fabricación de botas para trabajos a la intemperie.

*Si quieres saber más sobre el Gore-tex, te recomendamos este artículo dedicado a este material.

La suela del calzado de seguridad

Las suelas de los zapatos profesionales suelen ser de PUR (poliuretano), TPU (poliuretano termoplástico) o EVA (etileno vinil acetato).

El PUR es ligero, aislante y especialmente resistente.

El TPU es especialmente durable, flexible, resistente a la abrasión y a muchos aceites y productos químicos.

Para fabricar suelas antideslizantes, uno de los materiales más utilizados es el etileno vinil acetato (EVA). Recordemos que las normas que precisan las características de las suelas en función de los diferentes suelos sobre los que se trabaja son la SRA, SRB y SRC.

Para obtener resistencia a la electricidad, en su composición, la suela debe estar fabricada con componentes antiestáticos.

La puntera del calzado de seguridad

Como vimos más arriba, la puntera de protección que llevan muchos zapatos y botas de seguridad debe proteger contra impactos de hasta 200 julios y contra compresiones de hasta 15 kilonewtons. Los materiales en los que están fabricadas las diferentes punteras pueden ser de acero, aluminio o ciertos termoplásticos. Las punteras de aluminio son resistentes y ligeras. Las punteras de acero son robustas y económicas, aunque no son tan ligeras. Si se busca ligereza, los materiales más recomendados son la fibra de carbono o la fibra de vidrio, ambas caracterizas por su ligereza.

La plantilla del calzado de seguridad

La plantilla de un zapato profesional permite añadir comodidad e higiene. Por un lado, si son absorbentes aseguran que se trabaje con el pie limpio y seco. Por otro, muchas plantillas, fabricadas en gel o espuma viscoelástica, están diseñadas para aportar comodidad durante las largas horas de jornada laboral.

En el artículo de hoy hemos visto un poco más sobre los materiales más frecuentes en la fabricación de calzado laboral. En Naisa somos especialistas en vestuario laboral y contamos en nuestra tienda online con una amplia variedad de zapatos y botas de seguridad, entre la que seguro podrás encontrar aquel que más se adapte a las necesidades y características de tu actividad.

Naisa.es - Ropa De Trabajo

Técnico PRL asesor en EPIs y vestuario laboral

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