EPIS para trabajos en altura

EPIS para trabajos en altura

Los trabajos en altura constituyen una de las actividades de mayor riesgo a la que puede enfrentarse un trabajador. Noticias como el fallecimiento de dos trabajadores en accidente laboral el pasado 27 de noviembre en Guadalajara mientras realizaban instalaciones en los focos del campo de fútbol y otro al precipitarse desde un andamio en Sevilla dos días después ponen de manifiesto una vez más la elevada siniestralidad en este tipo de actividades. Sectores como el de la construcción, mantenimiento de edificios o instalaciones eléctricas acumulan algunos de los peores datos de accidentes con resultado de baja laboral o fallecimiento. Entre ellos destaca el de la construcción, el segundo sector con mayor número de bajas y decesos por siniestralidad durante el primer semestre de 2021, solo por detrás de la industria manufacturera y con un preocupante aumento respecto al pasado año. Estos accidentes son evitables en su mayoría con una adecuada formación en prevención y con una utilización correcta de los equipos de protección individual obligatorios en estos trabajos.

PROTECCIÓN PARA TRABAJOS EN ALTURA

Según el INSST se consideran trabajos en altura aquellos que se realizan a distinto nivel por encima de la superficie sobre la que puede caer el trabajador y sufrir daños, siendo obligatoria la utilización de EPIS cuando esta altura sea superior a los 2 metros, sin perjuicio de que si altura es inferior se adopten medidas de protección adecuadas a cada caso.  La Ley 31/1995 de prevención de Riesgos Laborales establece que estos equipos de protección individual deben ser utilizados cuando exista riesgo de caída desde distinto nivel, siempre que este riesgo no haya podido evitarse o reducirse mediante la aplicación de otras medidas preventivas colectivas y organizativas. Además existe una normativa específica, el Real Decreto 1215/1997, modificado por el Real Decreto 2177/2004, sobre la utilización de equipos de protección para realizar trabajos temporales en altura.

Estos equipos están diseñados para prevenir o detener las caídas libres y los daños asociados. En general están compuestos por un dispositivo de sujeción del cuerpo (arnés o cinturón), un punto de anclaje seguro y un sistema de conexión que una ambos elementos (cables, eslingas o cuerdas). Así, entre los principales elementos de protección encontramos:

Cascos de seguridad: En los trabajos en altura los cascos se utilizan para proteger la cabeza de posibles caídas de objetos desde una altura superior, golpes laterales y frontales. Según la naturaleza del trabajo que se vaya a realizar se seleccionarán con unas características u otras, ventilado o no, con protección contra arco eléctrico, metales fundidos etc.  En este tipo de trabajos además es obligatorio que los cascos cuenten con barbuquejo, que permite que el casco permanezca bien ajustado a la cabeza del usuario y no se caiga desde la altura en la que esté trabajando. Aunque no hay una normativa específica para los cascos utilizados en trabajos en altura se suele recomendar utilizar los cascos pensados para la industria (Norma EN‐397) frente a los utilizados en alpinismo (Norma EN‐12492), ya que esta norma contempla los cascos como equipo de protección individual. En la actualidad se comercializan cascos de gran calidad que aúnan ambos standards y ofrecen la máxima protección sin renunciar a la ligereza y comodidad.

casco trabajos en altura
PINNACLE VOLT PARA TRABAJOS EN ALTURA

 

Arneses y cinturones de seguridad: Son los dispositivos de prensión del cuerpo, que se unirán a un punto de anclaje seguro y fijo mediante un elemento de conexión. Según la naturaleza del trabajo se debe escoger el tipo que mejor se adapte a los requerimientos de seguridad de la tarea, existiendo varios tipos.

  • Cinturones: es el dispositivo de sujeción que rodea el cuerpo por la cintura y cumple una función doble, por una parte mantiene al trabajador posicionado en un punto mientras realiza la tarea y por otra evita que alcance una zona con riesgo de caída si se ajusta el elemento de conexión al punto de anclaje. No están diseñados para detener una caída, sino para prevenirla, por lo que según la naturaleza del trabajo en ocasiones es recomendable utilizarlos de forma conjunta con con un arnés anticaída.
  • Arneses de asiento: están pensados para sujetar y mantener al usuario en posición sentada al estar formados por un cinturón con un punto de enganche bajo y dos perneras, sujetándolo mientras realiza el trabajo y permitiendo que ascienda y descienda. Por sí solos no están diseñados para detener la caída, por lo que se suelen utilizar de forma conjunta con otros elementos anticaída.
  • Arneses anticaída: estos dispositivos de prensión del cuerpo sí están diseñados para detener la caída libre en caso de que se produzca, pero no para prevenirla. Según el modelo pueden contar con varios puntos de anclaje frontales y dorsales, puntos de posicionamiento y anillas adicionales. Si se combinan con los dos elementos de prevención de caídas anteriores (cinturones y arneses de asiento) tenemos un arnés integral que permite tanto prevenir la caída mediante el posicionamiento del usuario como frenar una eventual caída libre.

Líneas de vida: es un sistema de anclaje sobre el que se conecta el sistema de amarre y permite al trabajador irse desplazando de forma vertical u horizontal con su sistema anticaída. Existen diversos tipos según el tipo de trabajo, además de verticales u horizontales pueden ser rígidas (formadas generalmente por un sistema de raíles) o flexibles (un cable) y su colocación puede ser temporal (cuando se realizan trabajos puntuales) o permanente (por ejemplo asegurar ascensos y descensos por escaleras fijas).

Eslingas y cuerdas: son un sistema de amarre que une el dispositivo de sujeción del cuerpo del trabajador (arneses o cinturones) al sistema de anclaje (líneas de vida o punto de anclaje fijo) mediante ganchos de seguridad y mosquetones. Según las necesidades de la tarea y del equipo con el que se vayan a utilizar pueden ser sencillas o dobles, con o sin absorbedor de energía (mitiga el impacto cuando se frena una caída libre) y de varios materiales y medidas.

Arnés integral
ARNÉS ANTICAÍDA INTEGRAL MODELO APACHE

 

MANTENIMIENTO Y REVISIÓN

Estos equipos de protección individual contra caídas están clasificados como EPI categoría III, es decir, los más complejos ya que protegen al trabajador frente a riesgos mortales o que puedan provocar un daño grave e irreversible. Debe figurar el marcado CE seguido del número de organismo de control y la norma técnica correspondiente que lo regula. Además deben constar el nombre del fabricante, modelo, fecha de fabricación y caducidad,  el manual donde figuren las instrucciones y una ficha donde se anoten las revisiones correspondientes.

En cuanto a su cuidado, es conveniente guardarlos lejos de fuentes de calor y humedad que puedan deteriorar los materiales de los que están fabricados, ya que esto disminuiría la garantía de seguridad que ofrecen. Aunque la norma exige una revisión anual por parte del fabricante o personal cualificado, se recomienda que antes de cada utilización sea revisado por el usuario para detectar posibles desperfectos que puedan disminuir su efectividad y se comprueben fechas de fabricación y caducidad. En general los fabricantes establecen una vida útil de 10 años y algunos 5 desde su puesta en uso, aunque hay que fijarse en cada modelo y marca ya que pueden indicar criterios concretos y también en las condiciones e intensidad de uso. En caso de que ocurra un accidente no deben utilizarse de nuevo y hay que sustituirlos por unos nuevos, ya que pueden existir daños que anulen la protección que deben proporcionar.

Naisa.es - Ropa De Trabajo

Técnico PRL asesor en EPIs y vestuario laboral

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