Haz frente a alergia de origen laboral | Blog Naisa -...

alergia

Una de las afecciones más comunes en primavera es la alergia. El polen dispara los estornudos, congestiones nasales, lagrimeo y dolores de cabeza. Pero también existe la posibilidad de sufrir alergia de origen laboral. 

La alergia es una reacción del sistema inmunitario cuando inhalamos sustancias, que aparentemente, son inofensivas para la mayoría de la población, entre ellas, el polen de las flores, los pelos de animales como gatos o perros, así como los ácaros. Estas sustancias reciben el nombre de “alérgenos” y son una amenaza, que aumenta en primavera, para las personas con alergias. 

Los síntomas de las alergias pueden aparecer de distintas formas. Puedes detectar sus síntomas de inmediato, al poco de exponerse al alérgeno. Con retardo, es decir, a las pocas horas; y por último, con carácter dual, que supone una mezcla de los anteriores.

Alérgenos de origen laboral

Las alergias asociadas al trabajo están ocasionadas por agentes químicos con propiedades irritantes. Los efectos son inmediatos, nada más inhalar la sustancia comienzan los primeros síntomas. Además, estos son mucho más agresivos que los provocados por alergias naturales. Por norma general, cuando nos encontramos de vacaciones o en fines de semana mejora la situación pero si la exposición es continuada y no tomamos medidas preventivas, la alergia pasa de ser temporal a crónica.

Tal como sucede con las alergias naturales, las alergias ocasionadas por el trabajo no afectan a todos los trabajadores y sólo alguno de ellos puede sufrir los efectos del alérgeno químico. cuando sufrimos alergia nuestro sistema inmunitario reacciona dejándonos sin energías, nos provoca estornudos y molestias, incluso algunos trabajadores sufren incapacidad laboral o incluso incapacidad total.

En un análisis se han detectado más de 350 agentes que ocasionan alergias laborales. Estos se suman a los agentes contaminantes que son protagonistas de los riesgos laborales comunes y específicos del sector.

Peluquería, alimentación y restauración, servicios sanitarios, construcción, así como la agricultura y ganadería pueden ocasionar alergias, debido a los productos que se utilizan en las laborales comunes de la profesión.

Combatir la alergia en el trabajo

Para escapar de la alergia y sus efectos se pueden tomar diversas medidas preventivas. Desde modificar el proceso de trabajo, eliminando en él la presencia del alérgeno; pasando por actuar sobre las condiciones ambientales, por ejemplo una adecuada limpieza para evitar los ácaros. Hasta disponer de un plan de mantenimiento y limpieza que elimine la presencia de alérgenos.

Por otro lado, se deberá realizar un plan de prevención que recoja el listado de sustancias naturales y químicas que causan alergia. Además, se dotarán de equipos de protección individual como guantes o mascarillas, dependiendo de la sustancia y su forma de actuar, para evitar su contacto directo.

Las alergias laborales son causa de bajas médicas que a largo plazo suponen un impedimento para el trabajador y para la empresa. Cuando se detecta que un profesional sufre alergia por causas laborales la empresa debe actuar para frenar la afección en el trabajador como si se tratara de un riesgo propio de la actividad. 

Haz frente a alergia de origen laboral
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